- Es importante poder decidir a tiempo nuestro futuro, para ello o disponemos de diferentes herramientas jurídicas como los poderes generales preventivos, la autotutela, las voluntades anticipadas o el testamento
- Muy a menudo, las familias afectadas no tienen en cuenta estas cuestiones hasta que ya es demasiado tarde, por ello, este es uno de los temas que se tratan en los grupos terapéuticos de cuidadores organizados por la Fundación Pasqual Maragall
Estar preparado para hacer frente a la enfermedad del Alzheimer puede resultar clave a la hora de organizar quién y cómo queremos que tengan cuidado de nosotros, así como la manera de gestionar nuestro patrimonio.
Es importante prever el futuro y tomar decisiones en el momento oportuno puesto que, a menudo, las familias afectadas y los cuidadores, desbordados por la enfermedad, con síndrome de sobrecarga y en un proceso de luto, no tienen en cuenta estas cuestiones hasta que es demasiado tarde. Por ello, la prevención jurídica es el mejor aliado para la tranquilidad de familiares y enfermos de Alzheimer.
Con este objetivo, concienciar a la sociedad en la prevención jurídica y dar a conocer los instrumentos jurídicos que se tienen al alcance en casos tan particulares como en la enfermedad del Alzheimer, la Fundación Pasqual Maragall y la Fundación Privada de los Notarios de Cataluña colaboran desde 2016 con la campaña “Con prevención, mejor”. En el marco de esta, hoy ha tenido lugar una charla informativa, que ha reunido 200 personas al Colegio Notarial de Cataluña, entre ellas voluntarios del estudio, cuidadores participantes en los Grupos Terapéuticos y socios y colaboradores de la Fundación Pasqual Maragall.
Son cada vez más las personas y familias que piensan en la delegación de voluntades antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad del Alzheimer o, como muy tarde, cuando aparecen los primeros indicios de pérdida de memoria.
Así lo demuestran los datos registrados por el Colegio Notarial de Cataluña sobre los Poderes Generales Preventivos que se han multiplicado por 30 en los últimos 10 años pasando de 141 en 2008 hasta 4458 en 2018.
Se trata de una de las herramientas más demandadas puesto que permiten designar una persona, personas o institución para que actúen representando tus intereses. Tiene eficacia en vida, se extingue con la muerte de la persona, y se debe hacer siempre antes de la pérdida de la capacidad. Disponer de este documento disminuye la presión del cuidador y simplifica y abarata su actuación a nivel de representación jurídica y económica del enfermo en casos de pérdida de capacidad.
Como ha explicado Cristina Maragall, portavoz de la Fundación Pasqual Maragall, desde la Fundación, además de investigar la prevención de esta enfermedad y promover hábitos de vida saludable para preservar la salud cognitiva, también aconsejan la prevención jurídica, puesto que “es el mejor aliado para la tranquilidad futura de los afectados y de los familiares”. Precisamente, este es uno de los temas que se tratan en los grupos terapéuticos para cuidadores que organiza gratuitamente la Fundación Pasqual Maragall en diferentes ciudades de España. Actualmente, hay 21 grupos activos en Barcelona, Girona, Tenerife, Sevilla, Vigo y Madrid.
La autotutela es otra de las herramientas utilizadas en estos casos, y que se ha duplicado en los últimos años, pasando de 840 en 2007 a casi 1500 en 2018. Este documento permite nombrar o excluir personas o instituciones para tener cuidado de la persona y de su patrimonio.
Tiene eficacia en vida y se extingue con la muerte de la persona. Al designar un tutor se evita que el juez nombre a una persona que podría no considerarse la más apropiada, y ejerce una función preventiva de un posible conflicto familiar por la disputa del rol de cuidador.
Así lo ha explicado Albert Domingo Castellà, miembro del Colegio Notarial de Cataluña, durante su charla, en la que también ha dado a conocer otras opciones como las voluntades Anticipadas o Testamento Vital, que expresa y traslada instrucciones en el caso de tratamientos médicos. Permite recoger las indicaciones a tener en cuenta en casos como la aceptación o el rechazo de determinados procedimientos terapéuticos. También permite designar un interlocutor necesario con el médico o el equipo sanitario en el caso de que el afectado no pueda expresar su voluntad. Todos estos documentos son autorizados por el notario.
Una solución de último recurso es la incapacitación, en este caso, un procedimiento judicial para determinar el tutor de la persona enferma. Esta tan sólo se puede iniciar a petición del cónyuge o descendientes (hijos o nietos), los ascendentes (padres o abuelos), los hermanos o el Ministerio Fiscal.
Se trata de un proceso emocionalmente duro y económicamente costoso, pero puede ser la última alternativa para proteger a la persona enferma de sus propias decisiones en ámbitos cotidianos (financiero, médico, etc.) y en situaciones más excepcionales (compraventa de bienes, disposición de depósitos bancarios, etc.)
Por último, la última herramienta presentada es la más conocida, el Testamento, que permite determinar el destinatario de todos los bienes según la voluntad de la persona. Este es el documento donde se puede incluir un legado solidario, es decir, una disposición para después del fallecimiento de uno o diversos bienes a favor de una ONG o Fundación, y permite extender así la solidaridad con aquellas causas o instituciones que se considere, sin perjuicio de poder disponer todos los bienes en concepto de heredero a favor de la ONG o Fundación.
Sobre la Fundación Pasqual Maragall
La Fundación Pasqual Maragall es una entidad privada sin ánimo de lucro que nació en abril del 2008, como respuesta al compromiso adquirido por Pasqual Maragall (exalcalde de Barcelona y ex presidente de la Generalitat de Cataluña) al anunciar públicamente que se le había diagnosticado Alzheimer. La Fundación está dirigida por el Dr. Jordi Camí y presidida por Diana Garrigosa, esposa de Pasqual Maragall. Este último ostenta el cargo de presidente de honor. La misión de la Fundación es promover la investigación para prevenir el Alzheimer, y también ofrecer soluciones para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y de sus cuidadores. Para hacer posible estos estudios, la Fundación cuenta con el apoyo de una quincena de entidades y una base social de más de 30.000 socios, que contribuyen económicamente a la continuidad del proyecto.
Para más información: www.fpmaragall.org/ca
Sobre la Fundación Privada de los Notarios de Cataluña
La Fundación Privada de los Notarios de Cataluña es una entidad sin ánimo de lucro, amparada por el Colegio Notarial de Cataluña, que tiene entre sus objetivos principales el de ayudar y dar apoyo a colectivos desfavorecidos, y vulnerables, necesidades de especial protección, con especial consideración a los menores y las personas de edad avanzada o con limitaciones de su capacidad. De esta forma, da respuesta especialmente a las necesidades jurídicas de estas personas, proporcionándoles los beneficiosos efectos de la seguridad jurídica preventiva que los notarios dispensan mediante el asesoramiento y el control de legalidad.
