- Miquel Roca Junyent: “Pluralismo significa pacto. Y sin pacto no hay progreso”
- Joan Carles Ollé: “Partiendo del principio de respeto a la ley como clave de bóveda de nuestro sistema democrático y de derecho, es preciso recuperar el espíritu constitucional de 1978, basado en la tolerancia, diálogo, acuerdo, pacto y voluntad de concordia.”
- Pedro Garrido: “Tanto en España como en Cataluña todos tienen garantizados sus derechos. Y la Constitución es la base de todo este progreso”
Anoche tuvo lugar, en el Colegio Notarial de Cataluña, el acto conmemorativo del 40 aniversario de la Constitución, presidido por el director general de los Registros y del Notariado, Pedro Garrido, acompañado del decano del Colegio, Joan Carles Ollé.
En el transcurso del acto Miquel Roca Junyent, ponente de la Constitución, pronunció la conferencia “La Constitución cuarenta años después”, en la que afirmó que “la Constitución es fundamentalmente un texto político que marca las bases de la convivencia en un país”, siendo un ejemplo de “no solo aceptar la discrepancia, sino hacerla posible, y, desde ella, pactar”. Destacó que se trata de la primera Constitución hecha desde el consenso en nuestro país, así como la primera sometida a un referéndum popular, en la que se aprobó con el 90% de los votos, hecho que consideró fundamental para exponer sus dudas acerca de que sea necesario reformarla. Roca aseguró que “pluralismo significa pacto, respetar las ideas sabiendo que tendrás que pactar. Y sin pacto no hay progreso”. Así mismo, explicó que la Constitución resolvió diversas cuestiones fundamentales, como “retornar la soberanía al pueblo o el estado de las autonomías” y aseguró que “cualquier avance transformador y de futuro debe descansar en el estricto cumplimiento del derecho.” Finalmente aseguró que “precisamente porque entonces hicimos lo que hicimos, ahora algunos piden más”, y afirmó que “el futuro pasa por no romper los valores constitucionales, el régimen de convivencia, buscar un consenso amplio y el respeto por el adversario y por la discrepancia”.
Por su parte, Joan Carles Ollé destacó en su discurso que “la Constitución ha otorgado, no tan solo al Notariado sino a la sociedad en general, la estabilidad y seguridad personal y jurídica necesarias para poder avanzar y progresar.” En cuanto al debate abierto sobre la necesidad o no de su reforma, Ollé afirmó que “pueden existir y existen diferentes puntos de vista sobre la vigencia de su espíritu y normativa y de la necesidad o no de su reforma y, aún en este último caso, sobre el
sentido de la misma, visiones distintas que reflejan la pluralidad de la sociedad catalana y española en su conjunto.” Así mismo, destacó en su intervención la importancia de la seguridad jurídica, principio recogido en el artículo 9.3 de la Constitución, y aseguró que “el correcto funcionamiento de los mercados exige el eficaz desarrollo de las relaciones jurídicas, razón por la cual resulta decisiva la presencia de un funcionario público con alta preparación técnica, el notario, que garantice que aquellas solo muy excepcionalmente pueden ser discutidas”. Y destacó que “la intervención del notario incorpora, por tanto, el valor añadido de reportar un índice de litigiosidad bajísimo, de prevenir y evitar con carácter general el pleito y el conflicto”. Finalizó su intervención apelando a que “partiendo del principio de respeto a la ley como clave de bóveda de nuestro sistema democrático y de derecho, es preciso recuperar el espíritu constitucional de 1978, basado en la tolerancia, diálogo, acuerdo, pacto y voluntad de concordia.”
El acto fue clausurado por Pedro Garrido, director general de los Registros y del Notariado, quien también recordó en su intervención el consenso de la Constitución, y los grandes avances logrados respecto a la sociedad de 1978, “especialmente en relación a la situación de los ciudadanos como tales.” Mencionó el artículo 10 de la Carta Magna, centrado en “la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás como fundamento del orden político y de la paz social”, gracias al cual “tanto en España como en Cataluña todos tienen garantizados sus derechos”. Concluyó su intervención asegurando que “la Constitución es la base de todo este progreso”, recordando que “sin respeto a la ley todo se rompe” y destacando la labor de los juristas “de recordar la importancia del sistema jurídico y constitucional en la vida cotidiana y para el desarrollo de la sociedad”, con el fin de “encauzar la sociedad en una vía de progreso, convivencia y respeto”.
Presentación del monográfico de la revista “La Notaría”
En el transcurso del acto se presentó el número extraordinario de la revista “La Notaría” íntegramente dedicado a esta efeméride. El monográfico de la revista corporativa del Colegio Notarial de Cataluña, fundada en 1858 ‐ la publicación jurídica de mayor antigüedad en España ‐, en esta ocasión editado con la colaboración del Ministerio de Justicia, recoge artículos de juristas como Pascual Sala, quien fue presidente del Tribunal Supremo, del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional; Josep Ma Vallès, exconseller de Justicia; Santiago Muñoz Machado, catedrático de Derecho Administrativo; Joaquín Tornos, quien fue presidente del Consell de Garanties Estatutàries de la Generalitat de Cataluña; o Jesús Delgado Echevarría, presidente de la Comisión Aragonesa de Derecho Civil. También incluye artículos de los notarios que han sido decanos de la institución, como Lluís Jou, Robert Follia, Juan José López Burniol, José Marqueño o el actual decano, Joan Carles Ollé.
