El Archivo Histórico de Protocolos de Barcelona (AHPB) es la sección del Colegio Notarial de Cataluña encargada de la gestión y preservación de los registros, protocolos y demás documentación relacionada, de más de cien años, del distrito notarial de la capital catalana, de acuerdo con la normativa sectorial vigente (Decreto de 2 de marzo de 1945).
Integrado en el Sistema de Archivos de Cataluña, es el primer archivo de España de entre los notariales, tanto por la antigüedad como por la continuidad y trascendencia de sus fondos, a la vez que también es uno de los principales centros de investigación y estudio del país.
Como el resto de los archivos de protocolos, su formación es muy posterior al nacimiento de la institución notarial, en el siglo XIII. A pesar de los dos intentos fallidos de formar un archivo de protocolos en 1598 y 1816, no es hasta la Ley Orgánica del Notariado de 1862, reguladora de la globalidad de la institución, y especialmente el Decreto de 1869, que se crea la primera normativa explícita que concernía a este fondo. Desde entonces, los protocolos antiguos fueron recogidos de diferentes instituciones, pero sobre todo de las casas de los notarios, quienes los tenían en cantidades muy importantes.
El Archivo tuvo varias ubicaciones provisionales hasta que, al inicio de los años ochenta del siglo XIX, fue instalado en la planta baja del Colegio, depósito que se amplió en 1928 con la casa adjunta de la calle Notariat.
Sin embargo, fue después de la Guerra Civil de 1936-1939 cuando se dio el impulso definitivo al Archivo, bajo la iniciativa de las diferentes juntas directivas y, sobre todo, del notario Raimon Noguera, quien salvó físicamente el Archivo, dirigió la confección del inventario, lo abrió a la investigación y potenció los estudios sobre sus fondos.
Durante la década de los años noventa del siglo XX, el Archivo se dotó de unas instalaciones modernas, con las medidas pertinentes de conservación y seguridad.